domingo, 4 de diciembre de 2016

LO QUE NOS DIFERENCIA

LO QUE NOS DIFERENCIA
Hace algunos años, tuve la bendición y la fortuna de asistir a un programa de formación en la Universidad de Harvard. Una tarde, saliendo de clases y recorriendo las calles de Cambridge, cuna de la universidad, me topé con una zona comercial y residencial a la vez. En una de sus esquinas estaba instalada una improvisada librería sobre dos largos mesones que ocupaban la esquina de la cuadra y donde se exponían diversos libros de temas variados. 

Lo impactante de este sitio no era la variedad de obras, todas por supuesto usadas y leídas seguramente por varios propietarios temporales. Lo impactante de este lugar era que, no estaba atendido por nadie. En el centro de los mesones estaba una caja de madera que hacía de caja fuerte y en la tapa de la misma un letrero que decía algo así: “Tome el libro que desee y deje en esta caja el monto que aparece marcado”. Para mí, esa situación era de lo más inusual y extraordinaria. Como en esos videos de cámara escondida, volteaba a todas partes esperando ver a alguna persona escondida y en posición de cacería, pero no, estaba completamente solo ante aquella inusual propuesta. Por curiosidad levante la tapa de la caja y en ella había una cantidad de billetes que no atine a precisar. En los días subsiguientes pase en varias oportunidades por este lugar y siempre encontré la misma exposición de libros, pero ni un alma que los cuidara.

Una situación así denota una cantidad de elementos dignos de análisis. Primero, el nivel de madurez como sociedad, donde los valores del respeto, la ética y la responsabilidad se hacen presentes en las conductas más insignificantes. Segundo, la confianza en que estos valores son permeados a todos los integrantes de la comunidad, vengan de donde vengan, ya que el comportamiento social los obliga.

Evidentemente la pregunta obligada para nosotros podría ser: que pasaría en nuestro país si algún aventurero intenta hacer este experimento?, posiblemente no encuentre ni los tablones al final de la tarde, aunque creo que algunos de nosotros si colocaría el costo de los libros que tomaría. 

Ahora bien, analizando seriamente la experiencia, la verdadera pregunta que debemos hacernos es: “Cual es la diferencia entre esas sociedades y nosotros?. Evidentemente, la respuesta es por todos conocida: La educación. Sin embargo, creo que el tema va mucho más allá de lo que pueda uno aprender o no como sociedad, creo que el elemento sustancial que nos diferencia es LA IDENTIDAD. Debemos comenzar a entender que nuestro principal problema como sociedad es que no tenemos una identidad que nos haga verdaderamente semejantes. Hemos vivido por muchos años entre muchas culturas sin desarrollar una propia. Allí esta nuestro mayor reto. Identificar, reconocer y rescatar los elementos que nos identifican como venezolanos y exponerlos en su máxima expresión.

Robert Bandura, un famoso psicólogo social, nos habla de la importancia del modelaje en las conductas sociales. Si tenemos buenos modelos, tendremos una excelente sociedad, si estos modelos son inadecuados…ya estamos viviendo las consecuencias. Esta debe ser una de las tareas más importantes al comenzar nuestra reconstrucción.

En Venezuela contamos con extraordinarios modelos a seguir. Existen innumerables connacionales que son ejemplos en sus áreas y profesiones y que representan a cabalidad esos valores que debemos mercadear y publicitar, para que se conviertan en conductas diarias en cada uno de nosotros. Es un trabajo regio pero con el esfuerzo de todos podemos lograrlo.

Rescatemos nuestra verdadera identidad. Venezuela da para mucho más.

Saludos
Arnaldo Garcia Pérez
@arnaldogarciap

domingo, 27 de noviembre de 2016

MANAGER DE TRIBUNA

MANAGER DE TRIBUNA

En cualquier campo deportivo, no importa su nivel, desde aquellas canchas donde juegan equipos infantiles, hasta aquellos estadios profesionales de última generación, encontramos una variedad de personas que son denominadas  “managers de tribuna”. Estas personas se caracterizan por parecer expertos en los deportes que admiran y su gran particularidad está en la forma como saben reconocer la mejor forma de hacer las cosas…luego de que estas han pasado.

Los managers de tribuna cuestionan cualquier decisión que tome el técnico o manager de turno. Critican a viva voz las señales, jugadas y estrategias que se ejecutan. Hablan con propiedad, con conocimiento, o por lo menos aparentan saber lo que están diciendo. Son personas que intimidan, por su elocuencia y forma particular de expresar sus opiniones. Casi no existen argumentos que se presenten en su contra. Su verdad domina la escena.

En el caso de nuestras relaciones sociales existen personajes parecidos. Bástese que exista algún inconveniente o dificultad para que aparezcan con sus planteamientos particulares. Si nos remitimos al entorno organizacional empresarial, nuestros managers de tribuna son especialistas en la crítica de terceros. Son de verbo fácil para cuestionar y criticar decisiones o desempeños en los cuales no participan ni tienen incumbencia. Descalifican permanentemente cualquier intento de mejora y “saben” formulas mejores para los procesos que se practican, pero nunca los proponen ni presentan. Solo se concentran en molestar con sus comentarios y entorpecer el clima organizacional.

En nuestras comunidades los managers de tribuna no dejan de desarrollar su práctica. Evaluemos el desempeño de un condominio. Muchas veces, algunos de nosotros somos críticos en las decisiones que se toman y cuestionamos algunas políticas o reglamentos que se implementan. Los managers de tribuna no. Lo cuestionan todo. No están de acuerdo con ninguna de las decisiones que se tomen y siempre tienen una idea mejor a implementar. Siempre lo saben todo y tienen algún contacto que permitiría solucionar la situación. Tome entonces la decisión de invitarlo a participar para que implemente su recomendación y entonces, como por arte de magia, desaparece y no participa, hasta la próxima oportunidad que sienta que su crítica es oportuna.

Así mismo pasa a nivel nacional con nuestras políticas y nuestros devenires en estos momentos de crisis. Los managers de tribuna los encontramos en cualquier cola, del banco, la farmacia o el mercado. Las colas son su hábitat predilecto, ya que allí comienzan un proceso de críticas hacia cualquiera de las noticias o situaciones del momento. Se convierten en expertos economistas, conocen de política exterior y de seguridad nacional. Pero lo más significativo de estos personajes es su permanente inconformidad con cualquier acción que sea ejecutada. Bien por ser una mala decisión, o por ser aplicada a destiempo, según su opinión.

Debemos evitar convertirnos en managers de tribuna. Esto no quiere decir que no tengamos nuestras propias opiniones y maneras de ver las situaciones. Pero estas deben estar pasadas por el tamiz de la empatía y la asertividad. Debemos aprender a expresar nuestra visión de las cosas con mucho tino y respeto. Es necesario conocer los elementos que están inmersos en las acciones y evaluar el entorno de las mismas. No actuemos a la ligera ni practiquemos la crítica fácil. Seamos menos cuestionadores y más aportadores.

Debemos sumar y multiplicar y no restar y dividir.

Saludos
Arnaldo García Pérez
@arnaldogarciap

Arnaldogarciap.blogspot.com

viernes, 25 de noviembre de 2016

CON LOS BRAZOS ABIERTOS

CON LOS BRAZOS ABIERTOS
Recientemente hemos leído por las redes que existe un movimiento en Panamá que está trabajando en protesta por la llegada y permanencia de venezolanos en este país. Nosotros, evidentemente como venezolanos, nos sentimos ofendidos, maltratados con este tipo de acciones. Esto obedece a que nosotros, históricamente hemos sido un país hospitalario, abierto a recibir y acompañar a aquellas personas que viniendo de situaciones difíciles en su país de origen, requieren refugio y requieren un lugar  donde crecer y desarrollarse. 

Si bien es cierto que nuestra historia es corta, también es cierto que contamos con muchos visitantes que se han convertido en conciudadanos, gracias a la hospitalidad, la apertura y la confianza que se les ha brindado en Venezuela. Desde Europa: Españoles, italianos, portugueses, alemanes. Desde América: mexicanos, haitianos, dominicanos, cubanos, colombianos, argentinos, chilenos, peruanos, ecuatorianos, uruguayos. Hay un sinfín de nacionalidades que se han mezclado con nosotros para crear una identidad que, en mi opinión, es una de las causales de nuestros problemas, por la falta de identidad verdadera. Pero este será un tema para otro artículo.

Sin embargo, lo que queremos resaltar en este momento no es el tema de las raíces, es el tema de la hospitalidad. En Venezuela, a lo largo de la historia, hemos recibido y atendido, con los brazos abiertos, con cariño y cordialidad a todos esos, hoy connacionales, que han llegado en situaciones de dificultad. Muchos llegaron con escasísimos recursos y han producido grandes fortunas, gracias a las enormes oportunidades que les brindo un país generoso y abierto al provecho de circunstancias favorables y han sido recompensados por su trabajo duro y honesto que los llevo a alcanzar su éxito personal. . 
Esto nos lleva a pensar que pudiésemos nosotros recibir la misma cordialidad y apertura en otros lugares. Debería ser así.
Debería ser así, y deberíamos nosotros como venezolanos, comportarnos de la manera como se han comportado esos inmigrantes en nuestro país; con humildad, con sencillez, con agradecimiento por haber sido recibidos. Han llegado a trabajar duro y dejar su huella en Venezuela a fuerza del sacrificio, y lo que es muy importante, demostrando una enorme solidaridad con sus paisanos que llegan después de ellos. Paradójicamente ellos se apoyan, se respaldan. Son solidarios entre ellos para hacer, de su estadía en el país, la experiencia menos traumática y poder soportar ese arranque de una vida nueva, de la mejor manera.

Por el contrario, los rumores sobre nosotros en el extranjero son muy diferentes. Nosotros como venezolanos somos muy individualistas, no nos apoyamos, no nos respaldamos como connacionales, y además de eso, llegamos a otros lares con arrogancia y un sentimiento de superioridad y autosuficiencia que nos hace daño. Queremos cambiar sociedades, desde una perspectiva negativa.
Es hora de cambiar esa imagen. En nuestras venas corre una historia de sacrificios por los otros. Recorrimos naciones para liberarlas del opresor. Hemos abierto nuestras puertas y corazones a desconocidos para apoyarlos. Rescatemos esa esencia en otros lares y convirtámonos en una referencia positiva. Seamos modelos a seguir que nos enorgullezcan como nación. Hagamos que los panameños y cualquier otro ciudadano del mundo se sienta alegre al recibirnos.

Tenemos con que, solo falta ponerlo en práctica.

Saludos
Arnaldo Garcia Pérez
@arnaldogarciap

domingo, 13 de noviembre de 2016

DE NEGOCIACIONES, COMPROMISOS Y PARTICIPACIONES

DE NEGOCIACIONES, COMPROMISOS Y PARTICIPACIONES

La negociación es parte de nuestra vida diaria. En nuestras interacciones y relaciones, en muchas oportunidades, estamos inmersos en ella sin siquiera estar conscientes. Se parece mucho al principio de la venta, y de hecho, en la venta están implícitos elementos de la negociación. Nosotros nos vendemos permanentemente; vendemos nuestras ideas, nuestra imagen y nuestro profesionalismo y negociamos sobre ellas.

Con la negociación buscamos nuestro beneficio y alcanzar nuestros objetivos. La estrategia de la negociación ha cambiado mucho a lo largo del tiempo. En un principio, la negociación se refería a una interacción donde al final había un ganador y un perdedor. Hoy en día, la estrategia nos lleva a buscar nuestros propios beneficios, sin afectar a nuestro contrario en esa interrelación. De allí se desprende la famosa frase de ganar-ganar.

El compromiso, por su parte, nos habla de una obligación. Es una responsabilidad consciente que asumimos ante otros o con nosotros mismos. Siempre escuchamos en muchos capítulos de nuestra vida, la necesidad que tenemos de comprometernos con las cosas que hacemos. Este “compromiso” viene a veces con solo estar identificados con los temas que nos ocupan. Esto nos lleva a ponerle todo nuestra pasión y energía. Otras veces, por falta de motivación o poco convencimiento de lo que se hace, ese compromiso se ve disminuido y nuestros resultados dejan que desear.

La participación, por su parte nos habla de la acción. Es nuestra intervención directa en ese algo que acontece y donde nuestro aporte activo ejerce una influencia para promover el resultado esperado. La participación es la gestión del compromiso. Es poner en ejercicio todos nuestros recursos para la consecución del objetivo. Cuando participamos nos sentimos parte de la tarea y entendemos como nuestro el resultado que se obtenga. Tanto si es positivo o no, asumimos los resultados por nuestra participación propia.

Hay momentos donde la negociación se da en nuestro nombre, pero nosotros no podemos ejercer una influencia directa en su accionar. En estos casos, solo se espera que los interlocutores en el proceso de negociación interpreten y recojan las necesidades y aspiraciones de sus representados y ejerzan, el rol que les corresponde, en busca de los mejores resultados para ellos. Para esto, es importante y vital que antes de las negociaciones, estos temas sean previamente revisados y todos los involucrados sepan que se espera en el alcance de los contenidos. Así mismo, es necesario que esos interlocutores sean aceptados por los involucrados como sus representantes genuinos en esa negociación, asumiendo con esto, que su accionar es aprobado por todos y lo más importante, que los resultados de la negociación, serán aceptados por todos como algo envolvente.

Al estar todos de acuerdo, el compromiso es tácito.

Cuando me siento representado, mi compromiso se refuerza y la participación se transforma en procesos de apoyo indirecto pero reales.

No hay espacio para la crítica. Todos vamos hacia el mismo norte.

Saludos
Arnaldo Garcia Pérez
@arnaldogarciap
Arnaldogarciap.blog.com




SIN PRISA, PERO SIN PAUSA

SIN PRISA, PERO SIN PAUSA

El objetivo primordial de nuestro paso por la vida es alcanzar la satisfacción personal. Esta, sin una medida universal, puede venir vestida con diferentes trajes, de acuerdo a la ocasión. Cada uno de nosotros tiene un deber personal de, con las herramientas que cuente, trazar un bosquejo de la vida que quiere realizar y comenzar a trabajar para lograrlo. Esto no es una tarea sencilla y en muchas de las ocasiones las circunstancias de la vida nos llevan a resultados nada parecidos al proyecto original. 

Cuando vemos que nuestro proyecto original se nos aleja, comenzamos a sentir sentimientos que nos llevan a la impotencia  y el desencanto. Nos vamos frustrando con el pasar del tiempo y al final, en muchos casos, vemos ese proyecto original como una fantasía, como una historia del cine que alguien en algún lugar esta siendo. Vivimos nuestros proyectos solo en sueños.

Nuestros planes están inmersos en circunstancias que muchas veces escapan de nuestras manos y de aspectos fuera de nuestro control que de muchas maneras afectan esos resultados.
Independientemente de lo planificados y proyectados que pudimos haber sido, existen elementos externos que impactan nuestro desempeño y acercan o alejan nuestras aspiraciones.

En un país como el nuestro, con una continua convulsión en su acontecer, donde despertamos con una información y solo en el transcurrir del día cambia radicalmente, es casi imposible poder proyectar y alcanzar metas sin sobresaltos. Es menester estar al corriente de lo que pasa y evaluar cada día los temas que nos afectan. 

Debemos aprender a trabajar con la paciencia. 

En una oportunidad, entrevistando en la radio a un amigo empresario, aprendí una lección muy importante para la vida. El relataba que en su negocio, luego de duros años de trabajo para consolidarlo, le llego una crisis inesperada que lo llevo a plantearse el abandonar la actividad. Dentro de su desespero evaluaba opciones cuando pensó que la mejor estrategia en ese momento era replegarse; “más vale retroceder unos pasos y volver a esquemas primarios pero nunca perder el foco de tu proyecto principal”. 

Hay gente que se desespera, piensa en salir corriendo y no parar. No vemos luz al final del túnel. Posiblemente, en estos tiempos que vivimos el emprendimiento se hace duro y difícil. Pareciera que las situaciones conspiran para no avanzar. Sin embargo, así como vemos dificultades, también se presentan oportunidades, solo falta retroceder dos pasos y ver desde una óptica diferente la situación. 

Tal vez esos dos pasos de retroceso signifiquen esperar tiempos mejores, tal vez buscar alternativas o vías nuevas para afrontar con acciones innovadoras los cambios que se nos presentan. La enseñanza popular nos dicta la máxima que nos indica “si siempre haces lo mismo, obtendrás los mismos resultados”. 

Piensa, evalúa y reinvéntate. La decisión que tomes debe estar basada en la búsqueda de tu tranquilidad y por ende en tu bienestar. Paciencia para enfrentar las realidades, pero visión y optimismo para abordarlo desde la perspectiva correcta. Solo resta encontrar los momentos oportunos.

Retroceder no es abandonar. Retroceder es plantearse un el impulso necesario para triunfar.
Nunca abandonar.

Saludos
Arnaldo García Pérez
@arnaldogarciap


domingo, 30 de octubre de 2016

EL RETO ES EDUCAR...NOS...

EL RETO ES EDUCAR…NOS…

Hace algunos años, cuando este proceso involutivo de nuestra sociedad estaba en sus comienzos, en conjunto con algunos colegas diseñamos un programa que llamamos EL RETO ES EDUCAR, dirigido a la empresas, con la firme intención de despertar conciencia en empresarios y gerentes de la importancia que tenía el asumir un rol más directo en la formación del talento humano y que, aprovechando esa formación, pudiéramos brindar herramientas para la toma de decisiones de vida.

En ese momento el argumento estaba sustentado, igual que hoy, en que ese 80% de la población, que compone la gran mayoría de nóminas de trabajadores y hoy la inmensa mayoría de trabajadores informales, no tenían, ni tienen, herramientas que le permitan ver las situaciones desde perspectivas de análisis globales y que, por sus escasas formaciones, son manipulados desde lo emocional, dejando lo racional a un lado. Esa estrategia del manejo de las emociones desde lo más bajo o natural, ha sido utilizada como arma perfecta para despertar y exacerbar sentimientos de rabia, venganza y revanchismo entre la población, y es lo que mantiene aún, en estos tiempos de escasez y limitaciones, a muchos del otro lado de la trinchera.

Es sencillo. Un pueblo sin cultura, sin la mínima educación que le permita aprender a pensar y a evaluar sus opciones, es una presa fácil de la manipulación y la demagogia, y esa estrategia solo beneficia a quien lo gobierna, ya que, solo con darle mendrugos, tienen a la población “contenta” y satisfecha con sus necesidades. Allí radica la importancia de entender cuál es el rol de las empresas, que va más allá de la producción, y hoy se transforma en un elemento de cambio para la sociedad. Solo las organizaciones bien plantadas, dentro de la estructura social, háblese de empresas o instituciones sociales, pueden ejercer esos cambios en la población importantes. Herramientas existen muchas, lo que debemos es comenzar a implementarlas.

Un pueblo culto, o por lo menos con instrumentales para el discernimiento y el análisis, es un pueblo apto para tomar sus propias decisiones y “elegir” con consciencia su propio destino.

Hasta aquí el análisis nos compromete pero no nos involucra. Nosotros los que, por gracia de Dios y el esfuerzo de familia, hemos tenido la oportunidad de formarnos y tener una visión diferente de vida, debemos asumir una actitud diferente. Debemos comenzar a trabajar en nuestra EMPATIA Y TOLERANCIA.

Es impresionante ver cómo, en muchas oportunidades no nos tratamos bien ni siquiera nosotros mismos. Vivimos en una sociedad disociada. No existe la más mínima solidaridad con el vecino de al lado y mucho menos un “buenos días”, en algunas de las oportunidades. Se sigue viendo a la gente con desprecio y desdén sin importar o entender su situación. Evidentemente no podemos generalizar, pero aquellos que aún mantienen esa actitud, están haciendo enorme apoyo a los que tratan de manipularnos, al demostrarle a la gente humilde porque el desprecio se paga con revancha.

Seamos conscientes de nuestra enorme oportunidad de cambio. Busquemos apoyarnos para lograr unir los esfuerzos y saldar las barreras que nos imponen. Cada uno de nosotros es un líder que impacta en muchos. De nuestra actitud y comportamiento se genera cambios en el otro. Rescatemos la humildad, para tratar al otro desde la empatía y tolerancia. Es una vía directa para alcanzar cambios de comportamiento.

Para educar…eduquémonos.

Saludos
Arnaldo Garcia Pérez
@arnaldogarciap
Arnaldogarciap.blogspot.com



domingo, 16 de octubre de 2016

SI DIOS QUIERE...

SI DIOS QUIERE…
Con esta máxima universal y general, muchos dejamos nuestra suerte o fortuna a una decisión superior que no depende de nosotros. Y no es que DIOS quiera o deje de querer, sino que pareciera que en su omnipotencia, todo depende absolutamente de él y solo de él y nosotros, como seres inferiores no estamos en capacidad de resolver.
Nosotros como personas, desde el momento de nuestro nacimiento, vamos recibiendo y procesando una serie de informaciones que forjan nuestras creencias y valores. Muchos son los elementos que intervienen en este proceso y desde el hogar, el colegio, los vecinos y la familia, hasta ya entrados en mayoría de edad, con nuestros amigos, profesores, compañeros, parejas y esposos o esposas, vamos recibiendo una serie de informaciones, opiniones o dogmas, que nos forjan la personalidad y nos hacen acreedores de nuestro propio sistema de fe. Todas las personas que nos rodean influencian en nosotros y nos hacen cambiar o reforzar nuestras creencias y valores.
Hasta aquí todo suena bien, mientras esas creencias y valores nos ayuden a desarrollarnos como seres humanos y nos inyecten afirmaciones y opiniones que nos permitan desenvolvernos plenamente. El problema comienza cuando sentimos y creemos que “no se puede”, que no estamos en la capacidad de alcanzar nuestros objetivos o mucho más grave aún, creemos que no lo merecemos. Es allí cuando comienzan a aflorar nuestras creencias limitantes.
Las creencias limitantes son una percepción de la realidad que nos impide crecer y creer. Como su nombre lo indica, nos limita en el desarrollo como personas y nos coarta el alcanzar todas esas cosas que nos hacen ilusión. Estas creencias limitantes muchas veces vienen endosadas en nuestra familia, cuando nos enseñan que hay cosas que simplemente, no están signadas para nosotros. “yo no valgo nada”, “soy demasiado poco para esas personas” “nunca podre alcanzar mis sueños” “tengo mala suerte”, son algunos ejemplos de estas limitaciones que nosotros nos imponemos, tal vez, producto de una experiencia negativa, o del resultado de las experiencias de otros. Muchas otras veces, estas creencias limitantes se producen en sociedad.
Nosotros tenemos la capacidad y voluntad para forjar nuestro futuro. Si bien es cierto que DIOS nos dio la vida y de él se rigen nuestros designios, también es cierto que DIOS nos permite el “Libre Albedrio”. El principio del libre albedrio, como lo recoge Wikipedia, tiene implicaciones religiosas, éticas, psicológicas, jurídicas y científicas y supone que, los individuos pueden ser responsables de sus propias acciones y tienen la elección consciente de tomar sus propias decisiones.
Existen experiencias buenas y malas, pero ninguna de ellas se convierte en una constante o son eternas. Cada uno de nosotros tiene el poder de cambiar su destino y forjar su camino basado en sus creencias y valores. Hoy más que nunca, cuando tratan de cambiar nuestra manera de pensar y nos quitan el aliento con la desesperanza, debemos entender el poder de nuestras decisiones y que somos, como individuos y colectividad, capaces de forjar nuestro destino y mirar con optimismo el futuro. Tenemos el libre albedrio para decidir. No permitas que nadie lo haga por ti.
El futuro no está escrito. Nosotros lo forjamos con nuestras acciones.
Creamos en nuestro poder.
Saludos
Arnaldo Garcia Pérez
@arnaldogarciap

Arnaldogarciap.blogspot.com