Estética de la decadencia: El peligro de confundir la vulgaridad con la autenticidad. "Nos hemos acostumbrado a celebrar lo que debería darnos vergüenza. Bajo la excusa de la 'autenticidad' y lo 'orgánico', hemos permitido que la ordinariez se convierta en nuestra nueva moneda de cambio. Hoy, el éxito digital parece medirse por la capacidad de degradar el lenguaje, transformando la vulgaridad en un espectáculo rentable. A este fenómeno lo llamo la Estética de la Decadencia: un proceso donde el ruido sustituye al ingenio y donde, en el afán por un clic, estamos hipotecando la dignidad de nuestra cultura ante los ojos del mundo." A menudo escuchamos que el lenguaje es algo "superficial", que las palabras se las lleva el viento o que hablar de cierta forma es simplemente parte de nuestra "esencia" caribeña. Pero hay una realidad que no podemos seguir ignorando: la palabra construye realidades. Se ha instalado una fórmula peligrosa en las redes...