LA SILLA Dicen que la vida es como una mesa. En ella compartimos momentos, conversaciones, oportunidades… y también personas. Pero hay algo que no siempre vemos a simple vista: en cada mesa hay sillas, y no todas están disponibles para todos. La llamada “teoría de la silla” lo explica de forma sencilla. Cuando alguien realmente quiere que formes parte de su vida, no tienes que pedir espacio, no tienes que forzar tu presencia ni demostrar constantemente que mereces estar ahí. Simplemente, hay una silla para ti. El problema empieza cuando permanecemos de pie en mesas donde nadie nos invita a sentarnos. Cuando insistimos, cuando buscamos aprobación, cuando tratamos de encajar en lugares que no terminan de acogernos. Y sin darnos cuenta, dejamos de preguntarnos algo importante: ¿por qué sigo aquí? Esta teoría no habla solo de relaciones con otros. Habla de la relación contigo mismo. De cuánto estás dispuesto a insistir… y de cuándo es momento de levantarte y buscar otra mesa. Porque al fin...