EL AMOR NO ES UN SENTIMIENTO, ES UNA ENTREGA “Un hombre guardaba un frasco de perfume carísimo. Lo cuidaba tanto que nunca lo abría, temiendo que el aroma se perdiera. Con el tiempo, el perfume se secó y el frasco se volvió una pieza de vidrio inútil. Cerca de allí, una mujer rompió su propio frasco para ungir los pies de un viajero cansado. En ese momento, el frasco dejó de existir, pero el aroma llenó toda la casa y se quedó en la memoria de quienes estaban allí para siempre y como anécdota para la posteridad. Para que el perfume cumpla su propósito, el frasco tiene que romperse.” (adaptación con Gémini) Muchos pensamos en el domingo de resurrección como un evento mágico o milagroso, olvidando que este suceso es la culminación, o el principio, de una historia que comenzó mucho antes y tuvo su clímax tres días antes en la cruz, con una entrega total y su sufrimiento. La tumba vacía nos revela el triunfo de la vida, no por suerte, sino producto de un amor que venció al ego. Je...