¿PASAR DE LARGO O DETENERSE? El dilema del camino. «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos bandidos que lo despojaron, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él y, al verle, tuvo compasión. Se acercó, vendó sus heridas con aceite y vino, lo montó en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, entregó dos denarios al posadero y le dijo: "Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva"». Al terminar el relato, Jesús preguntó: «¿Quién de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los salteadores?». El maestro de la ley respondió: «El que tuvo misericordia de él». Y Jesús le dijo: «Vete y haz tú lo mismo» . (Lucas 10, 25-37). En su último discurso, Martin Luther King Jr. r...