Entradas

Imagen
Estética de la decadencia: El peligro de confundir la vulgaridad con la autenticidad. "Nos hemos acostumbrado a celebrar lo que debería darnos vergüenza. Bajo la excusa de la 'autenticidad' y lo 'orgánico', hemos permitido que la ordinariez se convierta en nuestra nueva moneda de cambio. Hoy, el éxito digital parece medirse por la capacidad de degradar el lenguaje, transformando la vulgaridad en un espectáculo rentable. A este fenómeno lo llamo la Estética de la Decadencia: un proceso donde el ruido sustituye al ingenio y donde, en el afán por un clic, estamos hipotecando la dignidad de nuestra cultura ante los ojos del mundo." A menudo escuchamos que el lenguaje es algo "superficial", que las palabras se las lleva el viento o que hablar de cierta forma es simplemente parte de nuestra "esencia" caribeña. Pero hay una realidad que no podemos seguir ignorando: la palabra construye realidades. Se ha instalado una fórmula peligrosa en las redes...
Imagen
SOBRIEDAD DIGITAL Dinamarca es noticia a nivel mundial, y no precisamente por el tema de Groenlandia o Donald Trump. Revisando un reportaje del grupo EnFoco , enviado por un amigo, nos enteramos de una decisión trascendental para el futuro de las sociedades, que comienza a gestarse —aún con timidez— en esa nación. El gobierno ha prohibido el uso de teléfonos móviles en los colegios como parte de una campaña orientada a acercar a niños y jóvenes a encuentros reales. Tras demostrar que adolescentes de entre 13 y 18 años pasan más de cinco horas diarias pegados a sus dispositivos, y que padecen una alarmante dificultad de concentración, decidieron dar un paso atrás: volver a los libros de texto tradicionales (entiéndase, de papel) y estimular la interacción directa entre los jóvenes, dosificando el uso de móviles y computadoras. Luego de haber sido uno de los países considerados pioneros digitales, su preocupación ha llegado al punto de auspiciar la limitación del tiempo frente a pa...
Imagen
LAS BOMBAS DE LA ILUSIÓN Las palabras tienen un poder silencioso pero profundo. Basta pronunciarlas para que, casi sin darnos cuenta, nuestra mente complete el significado. Si alguien dice hambre , pensamos en comida. Si dice calmante , lo asociamos al dolor y a su alivio. Y si escuchamos la palabra bombas , la imagen es inmediata: guerra, destrucción, muerte. No necesitamos más contexto; la asociación es automática. Así funciona nuestro lenguaje interno, moldeado por la experiencia y la repetición. El día de ayer Venezuela ha vuelto a escuchar y sentir esa palabra cargada de sombras. Hubo un bombardeo. Hubo pérdidas humanas. Y, como siempre debería ocurrir, lo primero es lamentar profundamente cada vida que se apaga, sin importar el bando, el uniforme o la ideología. La muerte nunca es una victoria. Nunca debería serlo. Sin embargo, más allá del estruendo y del impacto emocional inmediato, estas bombas no solo han dejado escombros físicos: también han detonado algo más sutil y pel...
Imagen
El Despertar de un Propósito… Desde enero de 2018, Rodrigo se instala cada madrugada a las 5:00 a. m. en la Plaza de Armas en Santiago de Chile para ofrecer clases gratuitas de matemáticas a quien desee aprender. Su motivación nació en 2017, cuando un alumno de un colegio de élite le ofreció su mesada para que ayudara a su primo de escasos recursos. Conmovido, Rodrigo comprendió que la educación no debe ser un negocio, sino un derecho. Renunció a su alto sueldo en el sector privado para trabajar en un liceo municipal y dedicar sus mañanas a los "invisibles" del sistema. Aunque el comienzo fue incierto y muy pocos los iniciados, en seis años de labor ininterrumpida, los resultados son asombrosos: Ha enseñado a 340 estudiantes, 71 alumnos han ingresado a la universidad (muchos con gratuidad), 23 graduados, de los cuales 8 ya replican su labor enseñando gratis a otros. Su metodología, conocida como el "Modelo Rodrigo", ya se ha expandido a 14 profesores en diversas c...
Imagen
CARBÓN O DIAMANTE En las profundidades de la Tierra, un trozo de carboncillo se lamentaba de su suerte. "Soy feo, sucio y frágil", gemía. "Solo sirvo para quemarme y desaparecer". Un pequeño diamante que descansaba cerca lo escuchó y le preguntó: "¿Has olvidado lo que fuiste? Tú y yo nacimos del mismo material. La única diferencia es que yo fui sometido a una presión, un calor y un tiempo que tú no conociste. Cada libra de presión que me aplastó no me destruyó, sino que me obligó a alinear mis átomos en la estructura más fuerte y brillante que existe." El carboncillo, avergonzado, guardó silencio”. Moraleja: La crisis (presión y calor) no es un castigo, sino la fuerza que cristaliza nuestro potencial y nos transforma en nuestra versión más valiosa y resistente. (Internet) En la vida, todos enfrentamos momentos donde las presiones económicas, la disolución familiar, los problemas de pareja o los desafíos laborales nos empujan al límite, sintiéndonos fr...
Imagen
SUELTA LA SOGA… Cuentan que un alpinista se preparó durante años para conquistar el Aconcagua. Su deseo por alcanzar la cima era tan intenso que decidió emprender la travesía en solitario, convencido de que la gloria debía ser solo suya. Con esa obstinación que a veces confundimos con fortaleza, inició el ascenso sin descanso, empeñado en llegar a la cima antes de que terminara el día. El tiempo avanzaba y él continuaba subiendo, ignorando señales, cansancio y prudencia. Pronto cayó la noche, implacable y densa en la altura de la montaña. La oscuridad lo envolvió por completo. A unos cien metros de la cumbre, mientras trepaba por un acantilado, resbaló y cayó al vacío. La caída fue vertiginosa. Solo lograba distinguir sombras aún más oscuras que pasaban a su lado, mientras la gravedad lo arrastraba con furia. En esos segundos interminables desfilaron por su mente recuerdos luminosos y otros no tanto. Estaba seguro de que moriría. Pero de pronto un tirón brutal detuvo su caída: la cuerd...
Imagen
  HIPNOTISMO O IDIOTISMO Los ves en el bus, metro o en cualquier cafetería o comercio, o simplemente miras por la calle y los ves caminando de manera absorta mirando en un pequeño rectángulo luminoso que llevan en sus manos. No levantan la vista, no aprecian el entorno, no parecen presentes. Y uno se pregunta: ¿miramos al móvil porque queremos o porque algo, desde dentro de él, nos ha tomado de la mano? Esta nueva forma de vida nos lleva a nuestro cuestionamiento de hoy: hipnotismo o idiotismo, ¿o ambos? Cuando hablamos de hipnotismo, no nos referimos a un mago de feria haciendo girar un péndulo, sino a una forma moderna de fascinación colectiva. La mirada fija, la postura encorvada, la desconexión del mundo real… todo encaja. Las redes sociales replican aquel mecanismo clásico: estímulos breves, repetitivos, visualmente potentes, capaces de suspender la capacidad de juicio durante minutos —o horas— sin que nos demos cuenta. En la hipnosis tradicional uno entrega la voluntad vo...