El Despertar de un Propósito…

Desde enero de 2018, Rodrigo se instala cada madrugada a las 5:00 a. m. en la Plaza de Armas en Santiago de Chile para ofrecer clases gratuitas de matemáticas a quien desee aprender. Su motivación nació en 2017, cuando un alumno de un colegio de élite le ofreció su mesada para que ayudara a su primo de escasos recursos. Conmovido, Rodrigo comprendió que la educación no debe ser un negocio, sino un derecho. Renunció a su alto sueldo en el sector privado para trabajar en un liceo municipal y dedicar sus mañanas a los "invisibles" del sistema. Aunque el comienzo fue incierto y muy pocos los iniciados, en seis años de labor ininterrumpida, los resultados son asombrosos: Ha enseñado a 340 estudiantes, 71 alumnos han ingresado a la universidad (muchos con gratuidad), 23 graduados, de los cuales 8 ya replican su labor enseñando gratis a otros. Su metodología, conocida como el "Modelo Rodrigo", ya se ha expandido a 14 profesores en diversas ciudades de Chile. Rodrigo demuestra que el verdadero valor de un maestro no reside en lo que cobra, sino en su voluntad de enseñar a quienes están dispuestos a sacrificarse por un futuro mejor. (Historia tomada de X)

Esto sencillamente es el poder de un propósito. La historia de Rodrigo nos demuestra que una vida con propósito es aquella que logra alinear lo que sabemos hacer con lo que el mundo necesita, sin mayor interés que el compartir.

A veces nos despertamos con la sensación de que el mundo es demasiado grande y nuestros esfuerzos demasiado pequeños. Nos convencemos de que para generar un cambio real necesitamos ser millonarios, tener cargos de poder o poseer una inteligencia fuera de lo común. Hoy quiero recordarte que la transformación más poderosa no nace de la abundancia de recursos, sino de la claridad de un propósito. La historia de Rodrigo, el profesor de la plaza, nos enseña que nadie es tan pobre que no tenga algo que dar, ni tan rico que no tenga algo que aprender.

El sentido de nuestra vida no se encuentra en lo que acumulamos, sino en lo que somos capaces de entregar cuando nadie nos está mirando. Rodrigo no cambió la vida de cientos de jóvenes con un presupuesto millonario; lo hizo con una pizarra, un par de tizas y la voluntad inquebrantable de estar presente a las cinco de la mañana. Su mayor lección no fue una fórmula matemática, fue demostrar que el dar es el acto de rebeldía más grande que existe en un mundo que solo nos pide recibir.

Hoy que estamos cerrando un año y reflexionamos sobre nuestra acciones y proyectos futuros, quiero invitarte a pensar en lo que estás en capacidad de dar. No importa en qué etapa de tu vida estés ni cuál sea tu realidad social o intelectual, tú tienes un talento interesante y siempre habrá alguien esperando y dispuesto a aprender lo que estés dispuesto a compartir. Sin grandes escenarios, sin marquesinas ni públicos en redes, desde tu sencilles y humildad, tienes un mundo que compartir y enseñar, y lo mejor, hay gente interesada en aprenderlo.

Recuerda siempre: el éxito que se queda en ti, se termina contigo; pero el éxito que siembras en otros, se vuelve eterno. Al final del día, no nos definirá lo que ganamos, sino cuánto de nosotros mismos dejamos en el mundo para que otros puedan caminar más seguros.

Es hora de trascender desde el dar.

¿A qué hora vas a levantarte mañana para empezar a cambiar tu mundo?

Feliz año 2026 y que se cumplan todos tus anhelos.

Saludos

Arnaldo García Pérez

@arnaldogarciap

 

 


 

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